En un comienzo de semana, en el que las previsiones meteorológicas más optimistas nos prometían un respiro, nos ha sorprendido la dramática noticia del incendio declarado en el Parque Natural a primeras horas de la tarde. La noticia era tan grave que hemos creído conveniente acercarnos hasta allí, para poder informar en primera línea, ya que conocemos a muchas personas que tienen segunda (y primera) residencia en la zona.

El infierno se ha desatado en Ruidera, y la titánica labor de todos los dispositivos ha sufrido demasiado, ya que las rachas de viento de poniente no daban respiro a los mismos, y el incendio ha ido extendiéndose con mayor rapidez de lo normal. Esta sería la crónica oficial, clonada de muchas otras de este desgraciado verano, que quiere disfrazarse de Apocalipsis. Desgraciadamente nos hemos acostumbrado en las últimas semanas a que los noticiarios abran con estas crónicas, son noticias que nos duelen, pero que con la distancia prudencial, ese dolor se anestesie, hasta que de pronto la distancia se acorta, y entonces el drama se muestra con toda su crudeza.



¡Arde Ruidera! El Paraíso se convierte en un infierno

No pienso entrar en los tópicos, los cuales ya nos sabemos de memoria, incluso con ellos se están haciendo también otros incendios políticos, ya que en este país somos muy dados a meter los dedos en las llagas, en lugar de trabajar juntos en cicatrizarlas. Por supuesto que los incendios se apagan en invierno, invirtiendo en prevención con la limpieza de los bosques. También es cierto que se debería estudiar el hecho de dar ayudas a los ganaderos cuyos rebaños pasten en las zonas más proclives a los incendios, y también habría que cambiar las leyes, y considerar a los pirómanos como terroristas.

Los expertos dicen que aproximadamente el 90% de los incendios son provocados por la mano del hombre, ese dato, sin más información es terrible, porque todos asociamos el hecho de “ser provocados” con “intencionados”. Aunque el hecho de ser provocados por la mano del hombre no quier decir que sean intencionados, se calcula que aproximadamente la mitad de ellos lo son, y que la otra mitad se deben a descuidos y accidentes. No obstante habría que debatir largo y tendido sobre las muy variadas causas que convierten a un “ciudadano normal” en un pirómano terrorista.


Vinícola de Tomelloso

Vivir el drama desde primera linea nos hacer ver lo vulnerable que es la naturaleza. Es curioso que este verano de 2022, cuando ha entrado en vigor toda la nueva normativa para proteger el parque, se haya declarado este incendio tan grande, quizá esto nos pueda hacer comprender cuan importante es la protección del medio natural. Ruidera es un Paraiso tan cercano que normalmente nos impide ser conscientes de su importancia biológica y natural, por eso espero que este infierno que se ha desatado este lunes nos sirva para poder llegar a entender su importancia, aunque me temo que habrá que seguir poniendo cada vez más trabas a ese turismo destructivo que hemos tenido que soportar hasta ahora, y que tengamos ese turismo sostenible, que a medio plazo es más importante, incluso a nivel económico.

Por último quiero recalcar la gran importancia de los equipos de todo el dispositivo anti-incendios: Bomberos, Protección Civil, Guardia Civil, y voluntarios, pues he podido comprobar de primera mano su tesón, profesionalidad y eficacia. La experiencia de estar en primera línea (más bien, segunda) ha sido muy interesante para mí. Un incendio forestal es un arma de destrucción masiva, y muy difícil de controlar, porque el fuego no obedece unas reglas fijas, y a pesar de toda la destrucción, he de decir que a partir de hoy soy consciente de que soy menos inmune, que tengo más talones de Aquiles, pero por otro lado, me siento más protegido.


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