Ha ganado la democracia liberal, la defensa de las instituciones, la moderación y la unidad frente al nacional-populismo. Es la hora de devolver la decencia y el honor a la Presidencia de los USA.

Cuando el presidente Kennedy fijó el rumbo para una nueva generación de norteamericanos, ofreció esperanza para un nuevo tiempo de liderazgo político y moral.



Hoy Joe Biden, como presidente electo y próximo cuadragésimo-sexto Presidente de los USA, recoge la antorcha de la libertad para un nuevo rumbo de una nación que, tras sufrir una ola de división y enfrentamientos, necesita abiertamente, volver a estar unida entorno a una moderación constructiva para avanzar juntos, bajo la misma bandera.
Éste será uno de sus principales desafíos, acabar con toda división existente en la sociedad estadounidense.

Como individuos no se puede simplemente mirar hacia atrás; hay que mirar hacia el futuro. La elección de Biden junto a Kamala Harris, como primera mujer norteamericana en llegar a la Vicepresidencia, supone la voluntad firme para conseguir una sociedad mejor cumpliendo sus responsabilidades y obligaciones con ejemplo.

Cuando la nación más poderosa del mundo es humillada desde las mismas esferas de su gobierno y puesto en entredicho sus principios fundamentales e instituciones; cuando el presidente de USA no puede viajar con tranquilidad a otro país sin ser insultado y vilipendiado; cuando los disturbios se han vuelto protagonistas en las calles durante demasiado tiempo; cuando se han roto consensos internacionales con aliados imprescindibles de la política exterior norteamericana; cuando el presidente ha llegado a hacer bandera de su oposición al libre comercio; es que ha llegado la hora para un nuevo liderazgo de los USA.

Todo lo que hace que la vida humana valga la pena -familia, trabajo, educación, un lugar para criar a los hijos y un lugar para el descanso-, depende de las decisiones del Gobierno, todo puede ser destruido por un gobierno que no preste atención a las exigencias de su pueblo. Por lo tanto, la sociedad sólo se puede proteger y conservar si el Gobierno da respuestas a todo su país.

Debemos ser conscientes de que son tiempos interesantes. Son tiempos de incertidumbre y peligro, pero con la capacidad adecuada y haciendo un esfuerzo se podrán superar estos tiempos tan difíciles. Creo sinceramente que será una verdadera presidencia para todos los norteamericanos, mejorando su calidad de vida y logrando más justicia para todos.

El éxito de dicha presidencia traerá tan bien un nuevo escenario en las relaciones con Europa y, en concreto para España, un reforzamiento de nuestra histórica relación Atlántica y nuestros vínculos culturales, esperando también que suponga un cambio en la presión de los aranceles impuestos por la Administración Trump, sobre muchos de nuestros productos.



Termino con la esperanza puesta en que el futuro, ya no sólo de USA sino también de Europa, pasa por volver a estrechar aquéllas buenas relaciones que tan fructíferas fueron a ambos lados del Atlántico en otras décadas.

Dediquémonos a ello y recemos una oración por nuestros grandes países y nuestra gente.

Juan Felipe Matesanz Sáez
Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración



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