Unas 150 personas se han concentrado al grito de ‘No a los cerdos, Gamonal en lucha’ en la plaza del Pan de Talavera de la Reina para mostrar su rechazo a los proyectos de instalación de dos macrogranjas porcinas junto a la entidad local menor.



Durante la concentración, el portavoz de las asociaciones y colectivos vecinales de Gamonal, Diego Díaz, ha leído un manifiesto en el que ha mostrado el «rotundo rechazo» a unos proyectos que consideran perjudiciales para la salud y para el medio ambiente, y «no contribuirían al desarrollo socioeconómico de la comarca».

Díaz ha destacado la importancia de la movilización social que ha posibilitado la recogida de 2.380 firmas, lo cual les ha dado «fuerza y energía» para ser capaces de movilizarse en contra de los proyectos presentados por la empresa murciana Tojilor.

A este respecto, ha recordado que este tipo de iniciativas empresariales contribuyen a la despoblación de las zonas rurales, aceleran la pérdida de identidad de los pueblos, así como su patrimonio cultural y etnográfico; a lo que se suman los malos olores por las balsas de purines que complicarán la instalación de nuevas empresas en el polígono industrial de Torrehierro, además del perjuicio a las ya existentes en el polígono y municipios de alrededor.



«A esta empresa que no le importa saltarse la legislación vigente, ya que tiene abiertos varios expedientes sancionadores, no solo en la comunidad sino también otras aledañas», ha señalado.

EXPEDIENTES SANCIONADORES

Por ello, ha instado a la Junta de Comunidades a que revise todos los expedientes sancionadores a dicha empresa, tanto cerrados como abiertos, ya que son los encargados decidir si tienen viabilidad medioambiental, y a modificar la legislación oportuna.

En este sentido, también ha pedido al Ayuntamiento de Talavera que lleve a cabo la modificación de la ordenanza municipal referente a la protección de la atmósfera, que emplazaría a la instalación de este tipo de empresas a siete kilómetros de cualquier suelo considerado como urbano consolidado, así como su aprobación en un Pleno extraordinario, y con eso «paralizar este tipo de proyectos, manifestando públicamente su oposición».



Además, ha reclamado al Gobierno municipal de Jaime Ramos una nueva ordenanza municipal para establecer una distancia de, al menos, siete kilómetros de cualquier explotación ganadera o de cultivo, respetando la implantación de empresas que «cuiden a las personas y favorezcan el medio ambiente».

Para Díaz, «es totalmente inoportuno tener en consideración estos proyectos que no contribuyen al desarrollo», y que, ha recalcado, «vulneran los derechos más importantes de las personas, animales y plantas, maltratando la forma de vida de un pueblo y creando un malestar continuo».

Sobre posibles acciones, ha asegurado que se han presentado unas 17 alegaciones al primero de los proyectos de macrogranja porcina, ubicado a casi tres kilómetros del término municipal, cuyo periodo concluye precisamente este martes, si bien van a esperar a la declaración de impacto ambiental de la Junta y estarán pendientes también del segundo proyecto, a poco más de dos kilómetros de Gamonal, que está a punto de presentar la solicitud de impacto.

PONER FRENO AL PROYECTO



Por su parte el alcalde de Gamonal, José Luis Muelas, ha querido transmitir «tranquilidad» a los vecinos y ha pedido a los responsables de la Junta de Comunidades que «pongan freno» a este proyecto porque «no es sólo un pueblo el que está en contra sino también la repercusión económica negativa que conllevará en un futuro». «No queremos embargar el futuro del municipio por una instalación que apenas va a dar movimiento económico al pueblo», ha precisado.

Muelas ha informado que el equipo de Gobierno ha dado «un paso al frente» para que desde el servicio municipal de medio ambiente se inicie el estudio de la modificación de la ordenanza de protección de la atmósfera «lo más pronto posible», que blindará «un poco las distancias mínimas obligatorias dentro del término municipal».

También ha reiterado que de momento no hay petición urbanística por parte de la empresa, tan solo informe ambiental, y ha reconocido que «en último lugar la licencia depende del Ayuntamiento de Talavera, al estar dentro de su término municipal».

EL POM COMO «ÚNICA SOLUCIÓN»

Si bien, los grupos municipales de la oposición (PSOE y Ganemos) han mostrado su desacuerdo con la actuación del Gobierno municipal al considerar que la modificación de la ordenanza de protección de la atmósfera no servirá de mucho, y que la «única» solución se encuentra en la modificación del Plan de Ordenación Municipal (POM).

El portavoz socialista, José Gutiérrez, ha afirmado que se puede «hacer más y más rápido» con la convocatoria urgente de la Comisión Informativa de Territorio y Medio Ambiente, ya que la modificación del POM es el «único instrumento eficaz para paralizar de una vez por todas estas dos granjas».



«Que nadie engañe a nadie, ya que como mucho se podrá poner una distancia de tres kilómetros, por lo que es fundamental la modificación del POM y la paralización con ello, al menos durante dos años, de la posible licencia del Ayuntamiento de Talavera», ha indicado.

Gutiérrez ha insistido en que es «la misma hoja de ruta que se utilizó para paralizar la licencia de la gasolinera del colegio Pablo Iglesias», y ha añadido que «si sirvió para una puede servir para la otra».


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Por último, la portavoz de Ganemos, Sonsoles Arnao, ha señalado que hay «muchos argumentos de peso» para que este proyecto se paralice, pero hay un criterio «mucho más importante» como la contestación «masiva y unánime» del pueblo de Gamonal.

«Hay dos administraciones que han estado bien calladitas hasta que los vecinos han salido a la calle, porque una empresa no compra parcelas para un proyecto sin saber que lo va a poder desarrollar», ha lamentado.



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