Las pensiones se revalorizarán según el IPC del año anterior y, para evitar reducciones en la prestación durante los años de inflación negativa, se compensarán las tasas de esos años a lo largo de los tres años siguientes. No se verán afectadas por las compensaciones las pensiones mínimas.

Así lo ha anunciado este lunes en el Congreso el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, durante su comparecencia ante la Comisión de seguimiento y evaluación de los acuerdos del Pacto de Toledo.



Escrivá ha acudido a esta Comisión para dar cuenta de la futura reforma de pensiones y el estado de las negociaciones con sindicatos y patronal por un lado, y con las autoridades europeas por otro, ya que la reforma del sistema público de pensiones es una de las comprometidas en el marco de la llegada de fondos europeos para afrontar la crisis del Covid-19.

FÓRMULA ABIERTA A REVISIÓN CADA CINCO AÑOS

Escrivá ha señalado que el nuevo mecanismo, que viene a sustituir el actual índice de revalorización de las pensiones -el IRP, que en años de desfase en las cuentas deja la subida de pensiones en un 0,25%- es «una fórmula más sencilla, transparente y comprensible».



El ministro ha informado también de que esta fórmula estará abierta a discusión periódicamente, ya que la propuesta del Gobierno será que el Pacto de Toledo, sindicatos y patronales analicen cada cinco años su impacto.

ESPERA TENERLO APROBADO ESTE MISMO AÑO

Junto a esta y otras reformas que el Gobierno prepara para el sistema público de pensiones, Escrivá ha expuesto un calendario de previsiones que maneja para tener en marcha estos cambios.



En el caso de la nueva fórmula de revalorización, el titular de Seguridad Social espera que esté en vigor este mismo año, dentro de un primer paquete de reformas entre las que se encuentran nuevas medidas para acercar la edad efectiva de jubilación a la edad legal.

Durante su comparecencia, Escrivá ha retrasado al próximo año otras reformas como la de las bases máximas de cotización y la pensión máxima, la derogación del actual factor de sostenibilidad y sustitución por otro mecanismo y los cambios en el período de cómputo para su «adaptación a nuevas realidades».



En todo caso, Escrivá ha rechazado que cualquiera de estas reformas puedan suponer recortes en las pensiones de ningún tipo, ni siquiera las modificaciones en el período de cálculo de la pensión.

«No está en discusión en estos momentos pero se discutirá, no supone ningún recorte de pensiones, en absoluto», ha subrayado Escrivá, defendiendo la necesidad de modificar las condiciones de cálculo vigentes ante el «porcentaje muy significativo» de cotizantes cuyos últimos años «no son los mejores de cotización».

ACHACA EL RETRASO EN LA NEGOCIACIÓN CON BRUSELAS



Respecto a los retrasos en reformas como la del factor de sostenibilidad –Unidas Podemos, socio de Gobierno, se lo ha reprochado, así como EH-Bildu–, Escrivá ha defendido que el Gobierno se ha centrado durante dos meses en justificar primero ante las autoridades europeas la necesidad de revertir las reformas realizadas por el gabinete de Mariano Rajoy.

«Nos ha costado bastante esfuerzo», ha justificado, relatando «discusiones» con la Comisión Europea con el fin de «aclararles que la reforma de 2013 no era punto de partida», que su derogación no aumentaría el gasto un 5% del PIB, sino un 3,5% atendiendo a previsiones «más realistas», y que la reforma podría recortar hasta un 30% las pensiones.



Escrivá ha lamentado también que se pueda «utilizar cualquier elemento técnico terciario para intentar sacar provecho partidista», en referencia a las dudas que ha despertado las compensaciones de la inflación negativa a la hora de revalorizar las pensiones. «Igual ni lo tratamos, si esto fuera un problema va a ser algo residual. Esto va de que se revalorizan las pensiones y se mantiene el poder adquisitivo», ha aseverado.

EL PP LE ACUSA DE MENTIR SOBRE SUS REUNIONES CON EL DIÁLOGO SOCIAL

Por otro lado, ante las críticas del PP o de Coalición Canaria sobre la falta de reuniones con los sindicatos y la patronal -la diputada Ana Oramas (CC) ha dicho que llevaban un mes sin reunirse-, Escrivá ha rechazado ese extremo, y ha explicado que, siendo los mismos equipos que negocian el nuevo marco laboral y la prórroga del sistema de protección de los ERTE, las propias organizaciones «piden cancelaciones porque tienen muchas mesas».



«Ha mentido en sede parlamentaria», le ha acusado entonces el portavoz del PP en la Comisión, Tomás Cabezón, que ha asegurado, según los propios agentes sociales, han sido desconvocadas o no convocadas por el Ministerio. «En vez de asumir responsabilidades, ha achacado a la otra parte», ha lamentado.

«Aquí tengo los correos», ha zanjado Escrivá, a la vez que enseñaba su teléfono móvil a la bancada ‘popular’, y asegurando que toda reunión cancelada o no convocada ha sido «siempre a petición de las partes» y, tras ello «las demás lo agradecen».



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