Repsol Petróleo ha anunciado el inicio de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por causas productivas para un máximo de 618 personas, el 60% de la plantilla, en el complejo petroquímico de Puertollano (Ciudad Real), con distinto grado de aplicación. Tendrá una duración máxima prevista de seis meses, según ha informado este jueves la compañía en un comunicado.

La intención de iniciar el procedimiento de ERTE se ha comunicado este jueves a los representantes de los trabajadores, así como a las autoridades locales y autonómicas. El primer paso consiste en que el Comité de Empresa designe a los miembros de la Comisión Negociadora.



La empresa justifica esta decisión en las circunstancias vinculadas a la pandemia, «el descenso de la movilidad y la incertidumbre sobre cuándo se recuperará la normalidad, derivada fundamentalmente del proceso de vacunación». «Es una medida socialmente responsable dirigida a asegurar la transformación eficiente del Complejo Industrial en el horizonte 2025», remacha.

Debido al mantenimiento de la debilidad de la demanda, Repsol ha decidido parar las unidades de Destilación y las plantas asociadas del Complejo Industrial de Puertollano para afrontar estas circunstancias y aportar las posibles soluciones. Mantienen su actividad habitual las áreas de Lubricantes, Química Básica y Química Derivada, estas últimas con una parada programada en el mes de mayo que continúa con el calendario previsto.



Según la empresa, el área de refino del Complejo Industrial ha registrado desde hace meses un nivel de actividad por debajo de su producción habitual, «una situación que se está dilatando en el tiempo debido a la débil demanda del mercado de combustibles».

La compañía asegura que mantiene sus compromisos de inversión en Puertollano, «donde cuenta con importantes proyectos de futuro, y continuará por la senda marcada dentro de su Plan Estratégico para los próximos cinco años». «En el escenario actual será fundamental un marco normativo adecuado y el apoyo de todas las instituciones para garantizar el futuro de la industria en España», añade.



Repsol recuerda que la crisis derivada de la pandemia generada por la COVID-19 ha provocado una contracción del consumo del petróleo «inédita», con la mayor caída de la demanda global de la historia. «Se trata de una situación sostenida en el tiempo que mantiene unos consumos de combustibles para la movilidad muy inferiores a los esperados», subraya.

A su juicio, «a esta situación coyuntural se suma otra estructural, que consiste en la incertidumbre generada por la transición energética, que va a exigir importantes proyectos e inversiones en los próximos años para que el Complejo Industrial alcance los objetivos de transformación y descarbonización contemplados por Repsol».



Ante este «extraordinario contexto», el Complejo Industrial de Puertollano ha afrontado la contracción del mercado «con solidez y eficiencia». Así, ha recordado que el Grupo Repsol presentó en marzo de 2020 un Plan de Resiliencia que permitió ahorrar costes operativos e inversiones no estratégicas, al tiempo que mantenía su actividad, considerada esencial, incluso en los momentos más complicados de la pandemia.

El pasado mes de noviembre presentó un Plan Estratégico hasta 2025 centrado en alcanzar el compromiso de cero emisiones netas en 2050 y ser un actor «relevante» en la transición energética, concluye.



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