El hasta ahora presidente del Grupo Ciudadanos en las Cortes de Castilla-La Mancha, Alejandro Ruiz, ha explicado que abandona el partido por discrepancias con el secretario de Comunicación de Cs en Castilla-La Mancha y miembro de la Ejecutiva regional, Pablo Sarrión, al que ha acusado de vetarle en los medios «desde hace meses» y de «una purga» contra su persona «mandada» por la dirección nacional del partido.

«Ya llevaba un tiempo que no estaba trabajando a gusto, sentía que no daba más de sí. Si yo soy el problema y a algunas personas les molesta que siga en Ciudadanos, me voy a otro lugar donde me estoy ganando el pan», ha señalado en rueda de prensa Ruiz, que ha aclarado además que no se marcha de Ciudadanos para irse a otro partido ni a otra agrupación de electores. «Me voy a mi casa, a ejercer la abogacía en la empresa privada».



Ruiz ha mencionado que hace tiempo que no supervisaba proposiciones parlamentarias en las Cortes y no tenía capacidad de decisión, achacando esta realidad a que el secretario de Comunicación de Cs en la región les decía a él y a sus compañeros de grupo que «había que estar en los votos» y dejar a un lado cuestiones como propuestas sociales, recalcando que el trabajo parlamentario en lugar de marcarlo el propio grupo lo marcaban las personas del organigrama del partido.

«Este personaje tenía que haber dimitido hace tiempo», ha aseverado Ruiz, refiriéndose a Sarrión, y recalcando que estos «detalles» han generado situaciones muy incómodas y rechazando que se haya ejercido hacia él «una línea excluyente, a las personas que piensan diferente».

NO LO VINCULA A LA SITUACIÓN NACIONAL



De otra parte, ha negado que su decisión esté vinculada a los movimientos de Ciudadanos en los últimos días y horas, aunque sean maniobras que le hayan hecho caer «en la vergüenza ajena», pues el partido, a su juicio, está gobernado por «personas torpes, incompetentes, con falta de autocrítica y con un absoluto exceso de soberbia».

Tras tildar el fracaso de la moción de censura contra el PP en Murcia de «novatada absoluta», ha criticado que en medio de una pandemia «se hayan puesto a jugar a las elecciones», intercambiando cromos, y señalando que es un «tiro» que ha «volado la cabeza» a Ciudadanos.



«Esto evidencia que no hay nadie a los mandos, estamos a salto de mata, no se ha convocado asamblea, no se ha convocado al Consejo General, no se ha consultado al Comité Ejecutivo, es una auténtica vergüenza», ha aseverado.

DESCONOCE QUIEN LE SUSTITUIRÁ

Ha negado que su marcha tenga que ver con discrepancias con su Grupo Parlamentario en las Cortes, del que ha destacado el «equipazo» que conforman, y al que ha agradecido el trabajo realizado». «Sin ellos no sería posible», ha destacado.



Además, ha señalado que desconoce quien le sustituirá, pero se ha mostrado convencido de que «lo hará muy bien», porque «las listas están llenas de auténticos profesionales».

Finalmente, ha señalado que no cree que repita en política, destacando lo necesario que es un partido como Ciudadanos y mostrando su temor por el bipartidismo, porque no confía ni en PP ni en PSOE. «Es un peligro que la sociedad se vaya a los extremos, con Vox y Podemos marcando la línea política».



Este lunes hará oficial su baja como militante del partido naranja, así como su renuncia a su cargo de consejero general y de portavoz de la Comisión de Estatutos. También renunciará al escaño que ocupa en las Cortes desde las elecciones de mayo de 2019.



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