El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha defendido la estrategia de vacunación implementada en su Comunidad Autónoma para administrar las dosis recibidas contra la COVID-19, asegurando que se ha alcanzado «sin prisa pero sin pausa» una velocidad de crucero en la campaña y avisando de que «no se trata de un sprint», sino de una carrera de fondo.

Durante la presentación de la fase final de las obras del nuevo hospital de Albacete, García-Page ha hablado de «insidias en dirigentes del país» que «han estado poco preparados para explicar la gestión nacional» pero «muy preparados para hacer ranking autonómicos». «Me molesta», ha confesado.



En este punto, ha avanzado que el próximo 11 de enero es el día elegido para que el consejero de Sanidad del Gobierno autonómico, Jesús Fernández Sanz, explique en sede parlamentaria cómo será la campaña de vacunación y todos sus detalles.

Con todo, ha asegurado que la vacuna contra la COVID-19 «no es solo para mañana ni para todo el año, sino para muchos años». Es por ello que administrar dosis no es cuestión de carreras de velocidad, ya que «hay que adecuar servicios, programar y tener la maquinaria suficiente».

«Estamos en fase inicial, la vacuna requiere dos dosis, un registro y una metodología», ha indicado, defendiendo además que Castilla-La Mancha será capaz de asumir los trabajos «sin externalizaciones», como sí sugieren otras comunidades autónomas.

MÁS PROFESIONALES DEDICADOS A ELLO Y MÁS SANITARIOS VACUNADOS



García-Page ha informado además de que la región ha incrementado los profesionales dedicados a vacunas pasando de 350 a 476 a lo largo de 238 equipos, «más del doble que los destinados a la vacunación de la gripe».

En esta línea, ha asegurado que la región no se va a conformar con vacunar en la primera fase a los profesionales sanitarios de la primera línea contra el coronavirus, sino que va a intentar que toda la plantilla sanitaria esté inmunizada en marzo.

«Tenemos todo previsto, todo programado, todo delimitado, y vamos a hacerlo al ritmo con el que las vacunas vayan llegando», ha comprometido.

VACUNANDO «A VELOCIDAD DE CRUCERO»



Precisamente, momentos antes de esta intervención y en el mismo acto, el consejero de Sanidad del Gobierno de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, aseguraba que tras alcanzar el pasado día 4 de enero la «velocidad de crucero» en el proceso de administración de las vacunas contra la COVID-19, previsiblemente en dos semanas ya estén inmunizadas las personas que están en residencias, así como sus trabajadores.

Recordaba así que esta campaña empezó «simbólicamente» el pasado 27 de diciembre con la vacunación en la residencia Los Olmos de Guadalajara, pero hasta el día 30 no llegaron más vacunas.

Ha insistido en que se trata de «una carrera de fondo» en la que «todos tienen que implicarse» dentro una estrategia diseñada en la que «sin duda el Gobierno de Castilla-La Mancha tiene un seguimiento minuto a minuto».

«Tenemos un seguimiento desde la Dirección General de Salud Pública y el Sescam en el que sabemos qué pasa en cada momento», ha recordado, añadiendo que este trabajo seguirá adelante con «una puerta importante de esperanza con la vacuna».



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