El saldo migratorio positivo de 6.397 personas no ha compensado el saldo vegetativo negativo de 11.197 personas que ha experimentado la población de Castilla-La Mancha durante el año pasado debido a la pandemia del COVID-19, según los datos provisionales de las Cifras de Población de la Estadística de Migraciones del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Así, a 1 de enero de 2021, la población en Castilla-La Mancha se situaba en 2.049.455 habitantes, frente a los 2.045.554 que contabilizaba en la misma fecha del año anterior. En 2020, la región ha registrado un crecimiento poblacional del 0,19%, por encima del 0,13 que ha crecido la media nacional.

Respecto a la migración interior, en el 2020 la comunidad castellanomanchega ha registrado 8.752 entradas netas, siendo la autonomía que mayor saldo migratorio entre comunidades ha contabilizado, seguida de Comunitat Valenciana (5.043) y Galicia (4.593).

DATOS NACIONALES

El saldo migratorio positivo de 216.244 personas compensó el saldo vegetativo negativo de 153.167 personas que experimenó la población española durante el año pasado debido a la pandemia de la Covid-19, según los datos provisionales de las Cifras de Población de la Estadística de Migraciones del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Así, a 1 de enero de 2021, la población en España se sitúa en 47,4 millones de habitantes lo que supone un nuevo máximo histórico, aunque el ritmo de crecimiento se moderó con respecto a años anteriores debido a la pandemia.

En concreto, en 2020 se produjo un incremento del 0,13%, pasando de los 47,3 millones de habitantes en 2019 a 47,4 millones en 2020, frente al crecimiento del 0,84% que se registró entre 2018 y 2019, cuando la población aumentó en 395.554 habitantes.

Con este crecimiento, positivo por quinto año consecutivo, se alcanza un nuevo máximo histórico desde el comienzo de la serie, según se desprende de la estadística. Si bien, este crecimiento poblacional se debió al incremento de la población de nacionalidad extranjera, ya que la de nacionalidad española se redujo.

En concreto, el número de extranjeros aumentó en 149.011 personas durante 2020, hasta un total de 5,4 millones a 1 de enero de 2021. Este incremento respondió, en su mayor parte, a un saldo migratorio positivo de 230.026 personas.

Por el contrario, la población de nacionalidad española se redujo en 87.402 personas. Esta evolución fue resultado de un saldo vegetativo negativo (de 198.670 personas) y de un saldo migratorio también negativo (13.782 personas), que no se vieron compensados por las adquisiciones de nacionalidad española, que afectaron a 126.164 personas, según datos provisionales.

Si solo se tiene en cuenta a las personas de nacionalidad española y nacidas en España, esta población descendió en 183.299 personas en el año 2020, según los datos del INE.

MÁS COLOMBIANOS, VENEZOLANOS Y MARROQUÍES

Atendiendo a las nacionalidades, los mayores incrementos se dieron en la población colombiana (36.726 más), venezolana (22.018) y marroquí (15.221). Mientras, los mayores descensos se dieron en la población de Rumanía (7.132 menos), Ecuador (5.293 menos) y Bulgaria (1.831 menos).

Por comunidades autónomas, la población creció durante 2020 en 12 de ellas, destacando en primer lugar Baleares (con un crecimiento del 0,7%), Murcia (0,6%), Canarias y Comunidad Valenciana (con un 0,3% de aumento en cada una de ellas). Donde más bajó fue en Castilla y León y Asturias (con descensos del 0,6%) y en Extremadura (con una caída del 0,4%).

De la estadística del INE también se desprende que el saldo migratorio de España con el exterior fue positivo en 216.244 personas durante el año 2020, invirtiendo la tendencia creciente iniciada en 2013.

Así, un total de 465.721 personas procedentes del extranjero establecieron su residencia en España, la cifra más baja desde 2016, y un 37,9% menos que en 2019. Por su parte, 249.477 personas abandonaron España con destino a algún país extranjero, un 15,8% menos que en el año anterior.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here