Gran parte de los dirigentes autonómicos del PSOE han criticado la negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) con partidos como EH-Bildu o ERC y han pedido explorar otras vías con aliados «más tranquilizadores» como puede ser Ciudadanos, que ha exigido ya al Gobierno una serie de requisitos para apoyar las cuentas públicas.

El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, fue uno de los primeros en reaccionar a través de Twitter a este posible apoyo de Bildu a las cuentas públicas del Gobierno central. «Ver a Otegi siendo clave para decidir los PGE, del Estado que combatió desde un grupo terrorista, me produce una sensación muy dolorosa. Por un lado de fracaso como país por no ser capaces de que sean irrelevantes», señaló el socialista extremeño.


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El apoyo del partido de Arnaldo Otegi a los Presupuestos también ha provocado malestar en la que fuera contrincante de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE, la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, que ha señalado que ella no comparte «nada» con Bildu ni con Otegi.

«Lo único que espero es que pida perdón a los españoles, que es lo que todavía no ha hecho, en democracia», ha sostenido la expresidenta de la Junta de Andalucía.

También el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha censurado la opción de sacar adelante la negociación de las cuentas públicas de la mano del apoyo de partidos independentistas como Bildu o ERC.



En términos parecidos se ha expresado el dirigente socialista de Asturias, Adrián Barbón, que ha reconocido que le gustaría que el Ejecutivo de Pedro Sánchez «no tuviera que llegar a multipactos» con partidos políticos como EH-Bildu, aunque ha acabado criticando al PP.

EXPLORAR OTRAS VÍAS FUERA DE LA MAYORÍA DE INVESTIDURA

Pero el apoyo de Bildu no ha sido el único que ha molestado a algunos dirigentes autonómicos. El pasado martes, el presidente aragonés, Javier Lambán, rechazaba a ERC como un partido para apoyar las cuentas públicas del Gobierno.



«ERC es un aliado inquietante, por decirlo con un adjetivo suave», aseguró el socialista aragonés, que criticó el pacto al que llegaron los partidos gubernamentales –PSOE y Unidas Podemos– con ERC para eliminar el castellano como lengua vehicular.

Quién sí le parece a Lambán un aliado «muy tranquilizador» es Ciudadanos, que ha exigido ya al Gobierno una serie de requisitos para apoyar las cuentas públicas a pesar de las preferencias de Unidas Podemos de no contar con el partido de Inés Arrimadas.

Pero ya no sólo Ciudadanos, algunos ‘barones’ como es el caso de Adrián Barbón apuntan directamente al Partido Popular, que ha presentado una enmienda a la totalidad a los Presupuestos, y lamenta que la formación de Pablo Casado no haya colaborado para no tener que llegar a acuerdos con formaciones como Bildu.

Por su parte, García-Page se ha mostrado confiado para evitar el extremo de sacar los PGE con el apoyo de los independentistas en la «habilidad» que a su juicio el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exhibido siempre en el «juego de alambres» del separatismo catalán, en el cual «está especializado».

MENDIA CENSURA LAS CRÍTICAS

La dirigente del PSE, Idoia Mendia, sí que ha avalado la negociación con Bildu para los Presupuestos Generales y, por el contrario, ha rechazado las críticas de sus compañeros autonómicos.

En este sentido, la socialista vasca exige «coherencia» al resto de ‘barones’ de su partido. Según ha defendido, siempre se ha exigido a EH-Bildu que se desmarcara de la violencia y actuara por vías democráticas, y ahora es «positivo que «se implique en la gobernabilidad de España».



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