Asaja Castilla-La Mancha ha pedido una revisión radical del Plan de Gestión de las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) por considerar que el texto aprobado en 2017 supone un atentado contra el sistema productivo de la región.

Así lo trasladará este viernes en la tercera reunión de la Comisión de Seguimiento del Plan de Gestión convocada por la Dirección General de Medio Natural y Diversidad de la consejería de Desarrollo Sostenible.



Según ha explicado la organización en un comunicado, tal y como recoge la convocatoria la Comisión tratará la revisión, renovación o prórroga del Plan de Gestión y que, según la organización agraria, solo el hecho de plantear que siga vigente nos hace cuestionarnos si el Gobierno regional está de parte de los animales o de las personas.

Este fue el motivo por el que Asaja Castilla-La Mancha recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia el Plan de Gestión de las zonas ZEPA, pues consideró que «no se trataba de una verdadera gestión para las aves, sino de un plan de limitaciones y prohibiciones para los agricultores castellanomanchegos». Finalmente, la organización agraria ganó los recursos por no seguirse el procedimiento correcto en sus publicaciones.



Ahora, en la revisión del Plan, Asaja cree que la Consejería de Desarrollo Sostenible tiene la oportunidad de consensuarlo con los agricultores, cosa que no hizo la Consejería de Agricultura cuando los elaboró.

En este sentido, existen tres aspectos fundamentales que deben modificarse «radicalmente», según la organización: la zonificación, la regulación de los usos y actividades y los llamados cupos o superficie que la Administración regional autoriza para poder plantar leñosos en las ZEPAs.



Asaja plantea que las medidas que se tengan que aplicar para la protección se limiten a la superficie exacta donde verdaderamente haya presencia de aves, y no a la totalidad de las hectáreas de cada una de las ZEPAS. Del mismo modo, critica que la clasificación de los polígonos de los diferentes sectores de acuerdo con su vocación vitícola, suponga impedimentos a la hora de plantar otros cultivos.

En cuanto a las limitaciones para la plantación de leñosos, la organización agraria asegura que las aves conviven perfectamente en este tipo de cultivos y que cuentan con pruebas gráficas que así lo demuestra. Por ello, explican que se pueden marcar condiciones o requisitos, como las distancias de plantación, pero nunca una prohibición en base a una afirmación incierta motivada por argumentos conservacionistas.



Por último, la organización agraria ha ofrecido su total colaboración a la Consejería de Desarrollo Sostenible con el fin de lograr una armonización compatible entre la protección de las aves y el desarrollo socioeconómico de los municipios y de los agricultores, de manera que no se pongan limitaciones al sistema productivo como hasta ahora con las prohibiciones para plantar leñosos o establecer nuevos regadíos.



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