Imagen de archivo

El alcalde de Albacete, Vicente Casañ, ha declarado que la exposición de las tinajas que se hallaron en la calle Albarderos en el Museo de Albacete es “un paso más hacia el paso definitivo para llegar a poner nuestro patrimonio en el lugar que se merece” pues, ha añadido, nuestro patrimonio “ha sido maltratado injustamente durante demasiado tiempo”.

Casañ realizado estas declaraciones en la inauguración de la remodelación de la sala del Museo de Albacete, donde ha participado también la directora del mismo, Rubí Sanz, y el delegado de la Junta, Pedro Antonio Ruiz Santos, quien ha destacado la importancia de la tradición alfarera en su localidad, Villarrobledo, de donde procede la tinaja que se ha expuesto en esta sala, una pieza del siglo XVI. En este acto han participado también los patrocinadores de esta renovación, José Belda, como gerente de Aguas de Albacete, y Francisco Martínez Ortuño, de Globalcaja, así como la Asociación de Amigos del Museo, representados por Ricardo Beléndez.

En las obras de mejora de las canalizaciones de la calle Albarderos, previas a la remodelación de la calle que se está realizando en estos momentos, se produzco el hallazgo de estas 12 tinajas que estaban alojadas en una cueva bodega. El hallazgo tuvo lugar en 2018 en el cruce de la calle Albarderos con Callejón de las Portadas, durante la excavación realizada para la instalación de un colector de saneamiento. Una prospección arqueológica determinó la conveniencia de extraer, estas 12 tinajas de las que siete se extrajeron completas y cinco fracturadas.

Según ha explicado José Luis Serna, uno de los dos arqueólogos que realizó los trabajos de excavación, todas las tinajas datan del siglo XIX, excepto la que se expone en la remodelada sala del Museo que es la pieza más antigua y relevante, del siglo XVII. La remodelada sala se ha titulado “De los reinos medievales al mundo moderno” y en la misma se trata de recoger la herencia andalusí de la provincia que quedó patente en tradiciones como la textil de las alfombras en los talleres de Alcaraz y de Chinchilla, la alfarera de los vidriados, o la carpintera de las armaduras de las cubiertas.

Las tinajas más modernas se han colocado en el patio exterior, toda ellas tienen su origen en Villarrobledo, excepto una que fue fabricada en Colmenar de la Oreja (Madrid). Los restos de las tinajas fracturadas se conservan en los almacenes del Museo.

Con esta exposición se ha tratado de dar visibilidad a un hallazgo arqueológico que levantó gran expectación en la ciudad, pues contribuyó a la toma de conciencia de la presencia activa de un patrimonio mueble e inmueble a conservar. Asimismo, se busca poner de relieve que la arqueología no solo se refiere a épocas prehistóricas, antiguas o medievales, sino también a tiempos modernos y, según las leyes, hasta 100 años antes del momento en que vivimos. Junto a las tinajas se exponen otros objetos muchos de ellos procedentes de hallazgos casuales y de excavaciones, en centros urbanos o en castillos de la provincia. Así, en esta sala además de las tinajas pueden verse lápidas sepulcrales del siglo XIII del Cementerio que hubo frente al castillo de Munera, tirantes mudéjares que constituyeron el primer entramado de las cubiertas de la iglesia de Chinchilla y una tinaja dispuesta sobre la ampliación del plano de Albacete de 1767 que adquirió la Junta de Comunidades a un particular en el año 2006.

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