Con palabras dirigidas a las víctimas que a diario sigue dejándonos la Covid-19, ha iniciado el alcalde, Vicente Casañ, la presentación del balance de gestión del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Albacete.

Una gestión marcada, sin duda, por la pandemia que ha traído consigo “un impacto económico tremendo y un shock social del que nos costará recuperarnos”, ha dicho el alcalde, que ha comparecido en el salón de plenos junto al vicealcalde, Emilio Sáez, y las concejalas de Hacienda, María José López, y de Emprendimiento, Laura Avellaneda, mientras que el resto de concejales y concejalas han participado a través de videoconferencia.

De los 568 días de mandato del Equipo de Gobierno, formado por PSOE y Ciudadanos, más de la mitad, 295 días, se han vivido bajo la declaración de una pandemia mundial, hecho que ha marcado la gestión municipal.

“Nuestros ingresos han mermado en cerca de 7 millones de euros, por la propia caída de la actividad económica de la ciudad y hemos tenido que afrontar gastos extra, a causa del Covid, que superan los 3,5 millones”, ha detallado el alcalde, pero además ha habido que tomar decisiones difíciles, como la suspensión de la Feria, porque la prioridad ha sido siempre salvaguardar la salud.

“Queremos vivir libres, pero por encima de todo queremos vivir, nada es más importante que la salud y la vida”, ha proclamado Casañ, que ha iniciado el recorrido por lo que ha sido la gestión municipal en 2020 por el área de ATENCIÓN A LAS PERSONAS, que ha tenido un papel crucial, pues se ha convertido en red de seguridad para las familias que más han sufrido los efectos de la Covid-19.

Desde el área de Atención a las Personas, más de 6.000 personas han sido atendidas con carácter de urgencia para que pudieran cubrir sus necesidades básicas, ha detallado el alcalde, que ha agradecido la colaboración en esta tarea de las entidades sociales, como Cruz Roja y Cáritas, con quienes el Ayuntamiento de Albacete ha recuperado sus convenios de colaboración.

Las personas sin hogar también han sido una prioridad. Se adecuaron pabellones polideportivos en pleno confinamiento, para que nadie tuviera que pasarlo en la calle y las familias que estaban en el Centro de Personas Sin Hogar fueron trasladadas a las viviendas del Cementerio.

El brote de Covid-19 que surgió entre los temporeros “nos puso a prueba como ciudad”, ha admitido el alcalde, “era la primera vez que nos enfrentábamos a un problema de estas dimensiones, con un riesgo para la salud pública, un problema de seguridad y la necesidad de velar por el cuidado de estas personas”. El alcalde ha admitido los errores de gestión, pero ha hecho hincapié en el resultado: “el brote se controló, y hemos demolido esas naves ruinosas que llegaban a hacinar hasta medio millar de personas en verano, un problema que arrastraba la ciudad desde hacía 15 años y que al fin ha dejado de ser un espacio de vergüenza, para convertirse en el principio de una nueva área de crecimiento de la ciudad”.

Precisamente, ha recalcado Casañ, ésta ha sido la primera de las actuaciones para eliminar los asentamientos de la ciudad: “Albacete no va a permitir que nadie tenga que vivir en infraviviendas, en condiciones insalubres e infrahumanas, en las que también hay menores, con los riesgos y peligro que esta situación conlleva”, ha dicho, y ha avanzado que desde Atención a las Personas se trabaja ya en una Ordenanza de Habitabilidad que favorezca que las personas que vengan a trabajar tengan un lugar digno donde estar y habilitaremos nuevos recursos para buscar una salida normalizada a las familias con menores que malviven en estos asentamientos. “Chabolas como las que rodean el Jardín Botánico deben dejar de existir, a todos nos avergüenzan”, ha concluido al respecto.

CEMENTERIO

Durante el balance de gestión, el alcalde ha tenido un reconocimiento especial para los trabajadores del servicio de CEMENTERIOS, pues gracias a su esfuerzo el servicio no colapsó, como sí ocurrió en otras ciudades, en los momentos más crudos de la pandemia, cuando Albacete fue especialmente castigada por la Covid-19.

La situación obligó al Ayuntamiento a adelantar inversiones previstas, así en mayo se instaló un segundo horno crematorio, con una inversión de 228.000 euros, porque el único que había es muy antiguo y se ha averiado en ocasiones; hubo que construir más de 800 nichos nuevos, con una inversión de 450.000 euros y se tramita ya la construcción de otros 700; y se trabaja en un nuevo Jardín del Reposo que estará terminado en dos meses, 13.000 metros cuadrados nuevos, embellecidos con jardinería, para ofrecer un entorno adecuado para las cenizas de nuestros familiares.

SEGURIDAD  CIUDADANA

El impacto del Covid en el servicio policial ha sido innegable, de ahí que el Ayuntamiento de Albacete haya hecho un esfuerzo para que la Policía Local tuviese más medios humanos y técnicos. En 2020 se incorporaron 22 nuevos policías y se designaron 7 nuevos oficiales, por lo que la plantilla actual es de 219 agentes.

El cumplimiento de las restricciones impuestas por la autoridad sanitaria ha marcado, sin duda, el trabajo de la Policía Local que ha cerrado el año 2020 con más de 9.817 infracciones impuestas por razones sanitarias. Pero el alcalde se ha fijado en el trabajo asistencial que realiza al Policía Local, ofreciendo datos como las 3.734 asistencias realizadas a vecinos; han colaborado para hacer posible 200 donaciones de material e incluso felicitaron a 190 niños por su cumpleaños en los peores días de confinamiento.

“Estos datos revelan el humanismo, la vocación de servicio a la ciudadanía y compromiso con Albacete de la Policía Local, compromiso que se puede cuantificar en 224.000 horas de servicio y atención a 66.569 incidencias, con las que ha cerrado el año 2020”, ha expuesto el alcalde.

En lo que concierte al SERVICIO CONTRA INCENDIOS, pese a lo complicado que ha sido 2020, se hizo un esfuerzo para destinar a este servicio 424.000 euros para adquirir equipos de protección y material de desinfección, que usaron durante la excelente labor que realizaron en el confinamiento, higienizando centros de salud, hospitales, residencias de mayores y espacios públicos con gran afluencia de personas.

Ahí están los 64 días ininterrumpidos que estuvieron haciendo labores de desinfección, para las que utilizaron 85.000 litros de solución desinfectante y más de 1.200 horas de trabajo, labor que se prestó a través de voluntarios, “como alcalde, quiero agradecerles su compromiso con la ciudad”.

En 2021, ha anunciado el alcalde, se mantendrá el esfuerzo de mejora de recursos, destinando 500.000 euros a equipamiento de todo el personal del servicio con los EPI de rescate e intervención que necesitan (trajes de fuego, rescate técnico, fenómenos meteorológicos adversos…) y el refuerzo de la plantilla con la incorporación este mismo mes de 16 nuevos bomberos que cubrirán las vacantes que había en el servicio.

El servicio despidió 2020 con una media de 11 llamadas diarias, cerca de 3.600 llamadas, 250 actuaciones motivadas por incendios y 408 en accidentes de tráfico y rescates en viviendas. En total, han hecho unas 2.700 actuaciones.

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