El servicio de mantenimiento de las zonas verdes de Albacete, que presta la empresa concesionaria OHL, ha mantenido desde que se activó el estado de alarma por la emergencia sanitaria del Covid-19, un dispositivo de cuidados mínimos de los parques, jardines y espacios naturales de la ciudad.

El principio con el que se ha trabajado, según ha explicado el concejal de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Julián Ramón, ha sido postergar todos los trabajos y tareas que fuese posible, si bien hay una serie de servicios que ha sido imprescindible mantener para evitar grandes daños, “al fin y al cabo, nuestros árboles, nuestras plantas, son especies vivas”.



Bajo este planteamiento se acordó, por ejemplo, apagar las fuentes ornamentales para no tener que realizar las tareas de mantenimiento. Otras tareas, como activar el sistema de riego, si ha sido necesario llevarlas a cabo.

Igualmente, en estos días ha comenzado a realizarse el tratamiento para combatir la galeruca del olmo, una acción prevista en el tratamiento de plagas de zonas verdes y espacios naturales y que es necesario llevar a cabo ahora para eliminar los insectos adultos y las larvas que ya hayan eclosionado, pues este insecto puede ser muy dañino para los olmos. Se trata en definitiva de combatir plagas futuras.

La galeruca (Xanthogalerucella luteolla Müll) es un insecto defoliador, es decir, que provoca la caída de las hojas de las plantas. Se alimenta en estado de larva y adulto de las especies del género Ulmus.

Este insecto cuando es adulto mide entre 5 y 7 milímetros, de color amarillo verdoso, puede verse entre los meses de julio y septiembre en el exterior de los árboles alimentándose de las hojas. Las hembras depositan los huevos bajo el envés de las hojas. Las larvas de primera generación (de color amarillo, con franjas transversales de color negro) aparecen a finales de mayo.

La galeruca se alimenta del parénquima foliar de los árboles, pudiendo llegar a dejar al árbol sin hojas. El insecto adulto agujerea las hojas y las larvas se alimentan del parénquima verde, dejando intactas las nerviaciones de la hoja. Al quedarse sin hojas, el árbol pierde actividad fotosintética y vigor. Esta debilidad puede ser aprovechada por insectos barrenadores que transmiten el hongo que provoca la enfermedad conocida como Grafiosis del olmo.

El tratamiento para combatir la galeruca se realiza mediante endoterapia, es decir, el producto que se utiliza no es pulverizado en el ambiente, sino que se inyecta directamente en el árbol. Además es un tratamiento selectivo que afecta únicamente a insectos defoliadores, no al resto de insectos presentes en las zonas ajardinadas y que en su mayoría son beneficiosos y no ocasionan molestias. En algunas zonas, como son los parques que ahora están cerrados o zonas verdes de tamaño medio, donde se detecte la presencia de la plaga se utilizará el sistema de pulverización, adoptando las precauciones oportunas.



En total serán 717 los olmos a tratar contra la galeruca, localizados en los barrios Hospital, Feria, El Pilar, Canal de María Cristina, Industria, San Antonio Abad, Polígono San Antón, La Pajarita, La Estrella, Centro y Medicina.



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