La Gerencia de Atención Integrada de Manzanares, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha implantado varios proyectos de Humanización relacionados con la maternidad cuya finalidad es favorecer la acogida de las futuras mamás, reducir el estrés que produce el parto e implementar protocolos que favorezcan el vínculo entre la madre y el recién nacido.

En este marco, ha explicado la responsable de Humanización del área, Shaila Ruiz de Lara, se realiza el denominado ‘Paritour’, un recorrido por los distintos espacios que visitará la madre durante el proceso del parto que permite reducir el estrés del proceso.

«Mostrar a las futuras mamás y papás tanto el Paritorio como la Unidad de Maternidad, ayuda a que, llegado el momento, no vengan a un entorno desconocido que pueda generar incertidumbre y nerviosismo», ha señalado, según informa el Sescam en nota de prensa.

Asimismo, se trabaja también con un protocolo piel con piel, una iniciativa de humanización para favorecer el contacto inmediato del recién nacido con la madre o con el padre, ha añadido la responsable de Humanización en Manzanares.

Dentro de este marco, para completar esta asistencia integral a las mujeres que acuden al Hospital Virgen de Altagracia en el momento del parto, el Servicio de Obstetricia y Ginecología desarrolla una iniciativa que puede formar parte del Parto Humanizado enmarcado dentro del Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria en la Gerencia de Manzanares, que consiste en hacer una impresión de la placenta en papel-lienzo como recuerdo del parto que se regala a todas las gestantes que den a luz en el centro.

SÍMBOLO DE VIDA

Las mujeres gestantes que vayan a dar a luz en el Hospital Virgen de Altagracia de Manzanares tienen la posibilidad de recibir un recuerdo simbólico del proceso del parto.

Se trata de una impresión en papel o lienzo de la placenta que realizan los profesionales del servicio de Ginecología y Obstetricia con el fin de que las madres tengan un recuerdo único del nacimiento de su bebé.

Este procedimiento no conlleva ningún riesgo ni para el bebé ni para la madre, puesto que se realiza una vez finalizado todo el proceso del parto, siendo el personal de paritorio quien lo lleva a cabo de manera totalmente altruista y siempre que la situación sanitaria lo permita. «Queremos que sea un recuerdo imborrable de algo tan hermoso como es el nacimiento de un hijo o hija», ha recalcado la responsable del servicio, la doctora María José Ortega.

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