Foto panorámica de Jorquera

Muchos pensaran que Albacete es una provincia que más allá de su ciudad principal no posee nada, pero no podríais estar lo más equivocados, ya que en su interior podemos encontrar pueblos de lo más variados y bellos.

A continuación, os ofrecemos un artículo con algunos de los pueblos que os recomendamos visitar durante este verano para realizar una pequeña escapada. Seguro que os impresionan a más de uno.


Vinícola de Tomelloso

Yeste

Lo primero que se nos viene a la cabeza con Albacete es pura llanura sin apenas zonas verdes y espacios naturales, pero Yeste es un pueblo que corta de raíz este tipo de pensamientos.

Si habías pensado alguna vez que Cuenca o Toledo eran los únicos sitios donde podíamos visitar cascos medievales o zonas frondosas de vegetación, quizá este pueblo manchego consiga sorprenderte.



Aquí nos encontraremos en la Sierra del Segura, donde podremos disfrutar de todo tipo de parajes verdes y zonas de interés como el Parque Natural del río Mundo y de la Sima.

Además, para aquellos más interesados por la historia de la provincia, podrán visitar un impresionante castillo de origen andalusí, el Convento de San Francisco o la Iglesia de la Asunción.


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Y si eres de aquellos que les gusta prepararse una mochila y salir andar, la zona del río Mundo está lleno de senderos que cualquier aficionado a la montaña le encantará explorar.

Jorquera

Seguro que habéis visto la imagen de este pueblo en Google y no sabíais dónde estaba, pues se trata de Jorquera. Este sitio sacado casi de un libro de fantasía guarda en su interior muchas sorpresas.



Para aquellos que están más interesados en el arte y en la arquitectura de la región, seguro que este pequeño pueblo albaceteño cumplirá todas sus expectativas.

Pero antes de nada, es imposible no hacer una parada en el mirador que se halla en la carretera AB-880, que nos permitirá disfrutar en todo su esplendor de este pueblo asentado sobre una atalaya natural rocosa que se ha visto esculpida durante años por el río Júcar.



Una vez ya en el interior del pueblo, podremos ver la fusión entre la cultura cristiana y almohade en obras como la Torre de Doña Blanca, que se puede llegar a visitar y ver qué uso se le ha dado hoy en día.

En cambio, para aquellos que quieran contemplar de primera mano la diferencia entre un estilo artístico y otro, podrán visitar tanto la Casa del Corregidor de estilo barroco como la iglesia gótica de la Asunción.



Por último, una particularidad de este pueblo es que podremos darnos un pequeño chapuzón en el río Júcar, cosa que en esta época del año seguro que se agradece.

Alcaraz

Y finalmente nos toca hablar de Alcaraz, un pueblo que está hecho para los más urbanitas. Tratándose de un pequeño pueblo de la localidad albaceteña que guarda todo tipo de sorpresas tanto por sus edificaciones como por sus calles.



El atractivo principal es su plaza Mayor, donde podremos ver dos enormes torres de estilo renacentista que pertenecen a la iglesia de la Santísima Trinidad y Santa María, y a la Torre del Tardón. Para llegar aquí, deberemos cruzar por algunas de sus calles más emblemáticas, que continúan manteniendo ese aire medieval tan característico de La Mancha.

Por otra parte, podremos encontrar restos arquitectónicos de acueductos, atalayas defensivas y demás construcciones del medievo.



Seguro que tras ver alguno de estos pueblos, echaréis en falta alguno que otro (más aun si sois de la zona albaceteña), pero esto es solo un tentempié para animaros a sacar la bicicleta o el coche para pasar el día en algunos de estos recónditos lugares que tiene la provincia de Albacete.

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