El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a 15 a帽os de prisi贸n a un padre por un delito de agresi贸n sexual continuada con violencia e intimidaci贸n y acceso carnal a su hija menor de edad, a la que dej贸 embarazada tras las relaciones sexuales no consentidas que mantuvo con ella.

As铆 las cosas, los magistrados del Alto Tribunal desestiman el recurso de casaci贸n interpuesto por el condenado contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha que confirm贸, adem谩s de la pena de prisi贸n, todos los pronunciamientos anteriores de la Audiencia Provincial de Toledo.

En concreto, la sentencia de instancia declar贸 la paternidad del ni帽o como hijo no matrimonial del recurrente e impuso a 茅ste la pena de privaci贸n de la patria potestad del hijo-nieto, as铆 como la prohibici贸n de aproximarse a menos de 500 metros y de comunicarse con 茅l y con su hija durante 20 a帽os.

La sentencia de la Audiencia Provincial de Toledo le impuso la obligaci贸n de participar en un programa formativo de educaci贸n sexual, el pago de una indemnizaci贸n de 25.000 euros a su hija, en concepto de da帽o moral, y el pago de una pensi贸n alimenticia a favor del menor de 250 euros mensuales.


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NO CONT脫 NADA POR TEMOR A SU PADRE

Los hechos probados se帽alan que el padre empez贸 a realizar tocamientos sexuales a su hija sin su consentimiento, cuando se quedaba a solas con ella, desde que la menor ten铆a 12 a帽os. Incluso orden贸 a la ni帽a en una ocasi贸n, cuando ten铆a 14 a帽os, que mantuviera contactos sexuales con su hermano, tres a帽os menor, mientras 茅l observaba la escena sin que ellos le vieran.

Los magistrados relatan que, a partir de los 16 a帽os, el padre comenz贸 a mantener relaciones sexuales plenas con ella, que acced铆a a sus requerimientos debido a las agresiones y a las amenazas que 茅ste le dirig铆a de forma insistente.


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La menor no cont贸 a nadie lo ocurrido ante el temor que le inspiraba su padre; temor incrementado por la relaci贸n de dependencia, parentesco y ascendencia que 茅ste manten铆a con ella, lo que dificultaba acabar con esa situaci贸n.

Como consecuencia de las relaciones sexuales no consentidas que mantuvo con 茅l, se qued贸 embarazada. Al conocer la noticia, su padre le orden贸 que mintiera a su madre y a su hermano sobre la paternidad del beb茅, a lo que 茅sta accedi贸 debido al miedo que sent铆a hacia su progenitor. Cuando cumpli贸 21 a帽os denunci贸 ante la Guardia Civil estos hechos, por los que ha necesitado asistencia psicol贸gica.


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LAS RELACIONES NO FUERON CONSENTIDAS

La Sala rechaza de plano el argumento del acusado de que las relaciones sexuales plenas que mantuvo con su hija fueron consentidas, por lo que no habr铆a habido violencia ni intimidaci贸n. Del mismo modo, proclama la validez del testimonio de su hija, cuya corroboraci贸n y persistencia hab铆a sido cuestionada en el recurso.

En la sentencia, ponencia del magistrado Leopoldo Puente, el tribunal concluye que el fallo impugnado tiene en cuenta, a los efectos de reputar desvirtuada la presunci贸n de inocencia, el que califica como 芦coherente y detallado relato de la propia v铆ctima, sin que advierta justificadamente motivo alguno para vislumbrar que 茅ste pudiera estar animado por ninguna clase de prop贸sito espurio禄.



El Supremo a帽ade que, adem谩s, comprueba que dicho relato aparece confirmado, en extremos perif茅ricos pero muy significativos, en cuanto a lo relativo al trato frecuentemente brutal que su padre le dispensaba, tanto por el testimonio de su hermano como especialmente por el de su madre, hasta el punto de provocarle determinadas lesiones.

Tambi茅n se tiene en cuenta que teniendo la menor solo 14 a帽os mantuvo con su hermano, tres a帽os menor, ciertos contactos de contenido y significado sexual, que de alg煤n modo fueron presenciados por su padre, (que en absoluto habr铆a intervenido para impedirlos) tal y como confirm贸 el hermano de la v铆ctima que su padre le hab铆a asegurado.



RECHAZA EL RECURSO DE LA HIJA

芦Y, desde luego, aparece plenamente justificado, al punto que el propio acusado lo reconoce expl铆citamente, que el mismo mantuvo relaciones sexuales plenas repetidamente con su hija, por m谩s que pretexta que ello se produjo siempre cuando la misma ten铆a 16 a帽os o m谩s y con el pleno consentimiento de ella. Pleno consentimiento que, no sobra decirlo, resulta dif铆cilmente cohonestable con la referida situaci贸n de sostenida violencia que el acusado dispensaba a su hija禄, incide la Sala.

Por otro lado, el tribunal tambi茅n desestima el recurso de casaci贸n planteado por la v铆ctima, que ejerc铆a la acusaci贸n particular, en el que solicitaba una condena para su padre por tres delitos distintos en lugar de por un 煤nico delito continuado de agresi贸n sexual, como acord贸 la Audiencia y respald贸 el Tribunal Superior de Justicia.



A este respecto, la Sala razona que los abusos sexuales cometidos cuando la menor ten铆a entre 12 y 16 a帽os se integran en el delito continuado de agresi贸n sexual con acceso carnal, y no cabe descomponer ambas figuras delictivas, como delitos continuados aut贸nomos, en relaci贸n de concurso real entre s铆.

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