Despu√©s de m√°s de m√°s de tres meses de enfrentamientos b√©licos ruso-ucranianos sin tregua, e incluso con pr√°cticas militares medievales, como es el asedio de ciudades para rendirlas por hambre, fuego, sed y enfermedades, no hay duda que este conflicto va a alumbrar un nuevo orden de relaciones internacionales, que habr√° que perfilar de manera similar a lo que sucedi√≥ al finalizar la SGM. Las relaciones pol√≠ticas y econ√≥micas, a nivel global, est√°n sufriendo un vuelco en el que se vislumbran dos bloques, tres si me apuran, perfectamente definidos. Por un lado, se situar√°n los pa√≠ses de corte occidental, sin connotaciones estrictamente geogr√°ficas, defensores de unos valores comunes en lo que se refiere a la defensa de la democracia liberal y de los derechos humanos. Por otro, aquellos pa√≠ses de car√°cter autocr√°tico, donde las decisiones de √≠ndole pol√≠tica vendr√°n impuestas desde una superestructura que controla todos los resortes de poder, incluidos los econ√≥micos. Un tercer bloque, ser√° el de aquellos pa√≠ses, en terminolog√≠a pol√≠tica, ‚Äúno alineados‚ÄĚ que oscilar√°n hacia uno u otro bloque en funci√≥n de sus intereses particulares, y del perfil pol√≠tico de los gobernantes, pero sin olvidar que la tendencia de este tipo de pa√≠ses, generalmente en v√≠as de desarrollo, es el de reg√≠menes pol√≠ticos autocr√°ticos y fuertemente inestables.

Y todo ello en un mundo en el que todos los pa√≠ses van a ‚Äúluchar‚ÄĚ por conseguir garantizar un acceso a materias primas, productos b√°sicos y energ√≠a cada vez m√°s limitados en un mundo con demandas exponenciales de bienes y servicios para toda la poblaci√≥n. Pretender y conseguir que en los pa√≠ses en v√≠as de desarrollo se consolide una clase media, tal y como la conocemos en occidente, generar√≠a una demanda de materias primas incompatible con un planeta de recursos limitados. Si la econom√≠a es la ciencia que estudia la asignaci√≥n de recursos escasos susceptibles de usos alternativos, este aserto alcanza m√°xima expresi√≥n en los momentos actuales, cuando el t√©rmino ‚Äúde usos alternativos‚ÄĚ se refiere a que aquellos pa√≠ses que se apropien de esos recursos escasos, lo har√°n en detrimento de otros pa√≠ses, generando conflictos que habr√° que dilucidar, por las buenas o por las malas. Dados los recursos limitados del planeta, el reparto de los mismos viene a ser una especie de juego de suma cero.


Advertisement

En este contexto, la tendencia a controlar territorios e imponer voluntades puede exacerbarse a través del uso de la fuerza, aparcando los fundamentos de una sociedad global civilizada y del derecho internacional. Parece, pues, llegado el momento de tratar de reconducir un debate internacional sobre cómo debe edificarse ese nuevo orden económico y político internacional.

En este sentido, habrá que HABLAR. Es decir, instituir una conferencia similar, salvando las distancias, a la Conferencia de Yalta, que definió los espacios geopolíticos a nivel mundial, tras la SGM, con el objetivo de evitar conflictos posteriores, en un mundo que comenzaba a vislumbrar la polarización de modelos geopolíticos y el peligro nuclear destructor de la civilización tal y como la conocemos.


Vinícola de Tomelloso

Esta conferencia deber√≠a permitir, sin apriorismos, dar seguridad de defensa a los bloques constituidos y a las naciones que lo conforman, que no, necesariamente, deben estar incorporadas a un Pacto militar, tipo OTAN o Pacto de Varsovia. Por un lado, garantizando la soberan√≠a e independencia de los pa√≠ses, reforzando jur√≠dicamente la neutralidad militar de aquellos territorios que podr√≠an constituir una zona no militarizada, en los puntos de fricci√≥n entre ambos bloques y, por otro, dise√Īar mecanismos o pactos de no agresi√≥n, desarrollando una pol√≠tica militar y de defensa de car√°cter defensivo, valga la redundancia, as√≠ como manteniendo la pol√≠tica de no injerencia en asuntos internos. Uno de los grandes problemas de las √ļltimas d√©cadas, a nivel internacional, ha sido, por parte de las potencias occidentales, el tratar de exportar un modelo de democracia liberal, a pa√≠ses sin tradici√≥n cultural o religiosa, capaz de asimilar los fundamentos de la civilizaci√≥n occidental, con los resultados de inestabilidad pol√≠tica y social que todos conocemos en pa√≠ses del Oriente Medio, Afghanist√°n, norte de Africa, etc. No debe resultar descabellado que el G7 pueda interpretar este papel de punto de conexi√≥n entre las necesidades e inquietudes de los bloques conformados en el contexto actual, as√≠ como proponer -no tengo claro que la ONU o las instituciones que surgieron de Bretton-Woods en temas econ√≥micos, sirvan como tal ‚Äď un conjunto de instituciones de gesti√≥n y gobernanza a nivel mundial, tanto desde el punto de vista pol√≠tico como econ√≥mico, partiendo de la restricci√≥n que impone la nueva realidad que se ha manifestado con toda su crudeza en el conflicto b√©lico ruso-ucraniano, donde la mutua desconfianza derivada de un conflicto de intereses estrat√©gicos, debe dar paso a una cooperaci√≥n reforzada en beneficio mutuo para dar seguridad, justicia y estabilidad a las relaciones internacionales.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí