Hasta el 22 de diciembre de 2021 Argamasilla de Alba contaba con unas normas de planeamiento del año 1984, redactadas por el antiguo MOPU, aprobadas por silencio administrativo, que ya estaban obsoletas y desfasadas, además de generar infinidad de problemas a los servicios técnicos municipales y a los propios vecinos.

En 2002 se iniciaron los trabajos del nuevo planeamiento municipal, que poco a poco se ralentizaron hasta que en 2007 se impulsó con la declaración de impacto ambiental favorable, un largo camino que ha finalizado con la publicación definitiva el pasado 22 de diciembre de 2021, estando en vigor desde ese día, subrayaba el alcalde, siendo esta “la primera vez en su historia que Argamasilla tiene un Plan de Ordenación”.

El nuevo planeamiento “es el instrumento básico de ordenación integral del territorio del término municipal de Argamasilla de Alba, a través del cual se clasifica el suelo, se determina el régimen aplicable a cada clase de suelo y se definen los elementos fundamentales del sistema de equipamientos para los próximos 20 años”, por lo que es “una herramienta fundamental para el presente y el futuro de nuestro pueblo”, afirmaba el alcalde.

El POM establece el modelo de ciudad, regula la protección del medio ambiente urbano y rural, la conservación y protección del patrimonio de la localidad, la renovación de los espacios urbanos especialmente las áreas degradadas, define las áreas para la intervención urbanística, garantiza el reequilibrio de las dotaciones y equipamientos del municipio, establece la previsión de crecimiento del núcleo urbano; protege las zonas de alto valor medioambiental y define los usos e intensidad edificatoria y resuelve problemas existentes de vecinos y empresarios.

  • Vinícola de Tomelloso

El POM, a largo plazo, prevé 7 fases o sectores residenciales, zonas verdes, regulariza la zona de la Alavesa, contempla en torno a 35 hectáreas de suelo industrial en torno al actual polígono industrial y 22 hectáreas junto a la carretera de Manzanares, junto a la zona del Restaurante Trujillo. Además de posibilitar nuevas actividades empresariales en la zona de la entrada de Manzanares.

La normativa viene a facilitar la implantación de empresas o industrias en suelo rústico, protege bienes de interés cultural como chimeneas, la rebotica, edificios o fachadas singulares; marca una manzana central para homogeneizar la estética de edificios y amplía los espacios dotacionales para servicios públicos.

Mientras que a corto plazo elimina trabas que impedían el aprovechamiento del centro de la localidad, corrige deficiencias en las normas elaboradas en 1984, establece alineaciones en el Canal de Gran Prior y algunos cuellos de botella en calles que son puntos estratégicos y elimina los dientes de sierra en el límite urbanizable, homogeneizando el final de viales.

Por otro lado, se contempla la urbanización de la calle Pastores, y de la calle paralela a la vía del ferrocarril que junto con el nuevo puente sobre el Guadiana formarían la circunvalación norte y conecta la calle Académicos con la calle Benedicto Antequera, así como la apertura de nuevos viales.

Además, libera unos 18.000 m2 de suelo industrial para su licitación, regulariza la zona de la Cooperativa Ntra. Sra. de Peñarroya y protege vías pecuarias e infraestructuras agrícolas de regadío.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here