El consejero de Desarrollo Sostenible del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Escudero, junto al presidente de la región, Emiliano García-Page, ha presentado este jueves el ‘Plan estratégico para el desarrollo energético’ con horizonte a 2030, una estrategia que pretende convertir a la región en exportadora de energía a comunidades vecinas, superar los 1.763 megawatios al año de potencia instalada para autoconsumo, conseguir producir un 78,6% del total de la energía con energías renovables o movilizar inversión privada de hasta 20.000 millones de euros.

Según ha detallado Escudero, lo que se pretende es llegar en el largo plazo al cien por cien de generación renovable, cambiar a aquellas fuentes con menos emisiones y aumentar la eficiencia energética, lo que «contribuye a cumplir» otros hitos desgranados por el consejero, como «conferir más seguridad de suministro o tener una menor dependencia de las importaciones». También para incrementar eficiencia energética, lo que tiene mucho que ver «con la mejora de la competitividad empresarial».


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Toda la estrategia nace de un «análisis exhaustivo y socioeconómico de la realidad de la región» en términos de clima, población y demografía, estudiando «desde el punto de partida hasta la evolución prevista».

Hay además una cuestión que es «motivo de oportunidad», como es el hecho de que a día de hoy la región «es exportadora de energía», lo que tiene que ver con la menor dependencia energética. Incluso, Castilla-La Mancha «podría abastecer a comunidades vecinas como Madrid o Comunidad Valenciana».



Se definen seis objetivos «muy ambiciosos» como llegar al 78,6% de generación renovable en 2030 o incrementar hasta los 1.783 megawatios de potencia el autoconsumo después de haberla aumentado en últimos meses hasta los 113. «La ciudadanía y las empresas cada vez apuestan más por estas fórmulas», ha celebrado.

Otro de los hitos es que el 14% del consumo de transportes venga por energías renovables; mejorar la eficiencia energética para reducir el consumo con más intensidad energética; y reducir los gases de efecto invernadero. Además de potenciar los activos energéticos, ya que «el hecho de que Castilla-La Mancha sea exportadora la sitúa en una posición muy favorable para mejorar su desarrollo económico».



Para ello, se pretende exportar más mejorando las redes de transporte de la energía, ya que Castilla-La Mancha «está en buena posición para ser capaz de asumir la nueva potencia renovable que se va a instalar en la región».

Para cumplir todos estos objetivos hay dos grandes programas con distintas líneas de actuación. El primero de ellos es el fomento de las energías renovables a través de la promoción para su uso eléctrico y térmico; introducir el hidrógeno verde y el biogás; y apostar por el autoconsumo. Otro programa de ahorro plantea además diversificar para disminuir el grado de eficiencia energética, ha detallado Escudero.



Por último, se prevén «impactos sociales y económicos muy relevantes» ya que la apuesta por las renovables propicia la generación de muchos empleos. «Aspiramos a movilizar junto a las empresas unos 700 millones de euros de inversión en 2022 para superar los 20.000 millones en el horizonte 2030», ha aseverado, poniendo en valor que invertir en renovables es además «invertir en la salud del plantea».

También funcionará esta estrategia, según su teoría, para frenar la despoblación y conformará una hoja de ruta que se podrá autoevaluar.


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«UNA OBLIGACIÓN MORAL»

Según Escudero, hay una «obligación moral con las siguientes generaciones» en cuanto al cambio de paradigma energético, que en este caso apunta con ambición a la «autosuficiencia» en España.

Así, ha recordado cómo la región acaba de aprobar su estrategia hasta 2030 tras un amplio proceso de participación que ha sumado la sensibilidad de todos los sectores, algo que «dice mucho del rigor» de la Consejería en cuanto al desarrollo de políticas medioambientales.



Este plan tiene que ser «una hoja de ruta» con medidas a corto, medio y largo plazo para «dibujar el desarrollo energético, industrial y económico para la región».

La apuesta por un nuevo modelo, «más eficiente, racional y sostenible» no nace «por capricho», ya que pretende alinearse «en las normativas y marcos de directrices» a nivel nacional y europeo.



«Queremos que la transición sea justa para que no se quede ningún territorio atrás, y lo estamos demostrando con nuestros planes para comarcas muy ligadas a la energía como Puertollano o Zorita», ha apuntado.

Y todo en una región que «lidera» la generación de renovables en España que ahora «da un paso más» con este nuevo instrumento, ha señalado Escudero.



El plan quiere una «soberanía energética de la región» teniendo en cuenta que el 79% del total del mix de la región lo representan las renovables, «22 puntos por encima de la media nacional».

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