El Alzheimer es un tipo de demencia que afecta a la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Se trata de una enfermedad neurodegenerativa en la que se produce una muerte de las neuronas por causas que aún no se han determinado con precisión.

Es difícil conocer la cifra real de personas que se ven afectadas por esta enfermedad, ya que no existe un censo como tal. Sin embargo, desde la Federación de Asociaciones de Alzheimer de Castilla-La Mancha (Fedacam) calculan que unas 54.000 personas padecen esta demencia en la región.


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La cifra aumenta si tenemos en cuenta al entorno cuidador, quienes también se ven afectados por la situación, llegando a las 200.000 personas en Castilla-La Mancha. Aún así, la Sociedad Española de Neurología estima que el 30 % de los casos está sin diagnosticar, así que la cuantía final probablemente sea mayor.

Con respecto al perfil del paciente, se estima que en torno al 6-7 % de la población mayor de 65 años desarrolla esta enfermedad, y aumenta hasta el 50 % en mayores de 85 años. Sin embargo, la edad no es un determinante para el Alzheimer, puesto que también se reconoce un 10 % de casos de personas menores de 65 años.

AFA VILLARROBLEDO

AFA Villarrobledo es una de las 33 asociaciones que se aglutinan en Fedacam. El centro atiende en la actualidad a unos 65-70 usuarios, y nada más llegar se realiza una valoración de cada paciente para organizar un plan personalizado de atención.

Desde personas con un deterioro cognitivo más inicial a otras en estado más avanzado, el centro ofrece una serie de actividades que les ayuda a mantener su calidad de vida el máximo tiempo posible. Todas ellas tienen un objetivo terapéutico, y se asigna una actividad u otra en función de las áreas afectadas por la demencia.

Según explica Eva Rodríguez, trabajadora social del centro, el objetivo que persiguen es mantener las capacidades que conserva la persona, ralentizar lo que se pueda el proceso de la enfermedad y recuperar aquello que sea susceptible de recuperar.

De esta forma, si un paciente debe potenciar su memoria, se realizan actividades como el reconocimiento de caras o recordar frases determinadas. Psicoterapia, actividades cognitivas, de reminiscencia, fisioterapia, talleres de memoria, de lectura o incluso de Nuevas Tecnologías son algunos de los ejemplos de actividades que se realizan en el centro.




Los ejercicios para los pacientes son prácticamente diarios, puesto que este tipo de patologías lo exige, aunque hay quienes acuden al centro 2 días a la semana y quienes pueden estar hasta 7 horas y media al día.

En el área de fisioterapia se trabaja, entre otras cuestiones, la psicomotricidad; en las actividades de autocuidado se busca que las personas adquieran cierto grado de autonomía e independencia; y en las actividades instrumentales les enseñan a cómo usar el transporte público, manejar el dinero o el cuidado de la salud.




NO RECORDABA A SU FAMILIA, PERO SÍ TOCAR LAS CASTAÑUELAS

Otro de los muchos ejemplos de actividades que se realizan en el centro son los orientados a la musicoterapia. A raíz de la pandemia, el centro se vio obligado a cerrar, pero antes de parar, AFA Villarrobledo había creado un coro donde participaban usuarios y familiares.

“Hay una señora que tocaba las castañuelas, y aunque ella estaba en fase avanzada y apenas podía hablar ni reconocía a su familia, no se olvidaba de tocar las castañuelas”, ha contado Eva Rodríguez. Todo eso, lo convertía en un acto “curioso y gratificante”.




Este miércoles, 21 de septiembre, se celebra precisamente el Día Mundial del Alzheimer. Bajo el lema “InvestigAcción”, las asociaciones de España ponen el foco de la esperanza en la investigación, de manera que, de cara al futuro, salgan adelante fármacos capaces de frenar la enfermedad.

“Sentir que empiezas a depender de otras personas es un momento muy complicado en la vida, a nadie nos gusta depender de otros”, ha expresado Rodríguez. Además, este tipo de centros también sirve para que los familiares puedan disponer de sus propias horas y ceder la responsabilidad del cuidado a los profesionales del centro, sobre todo teniendo en cuenta que cuidar a alguien con demencia es un trabajo que dura 24 horas al día.




Así, mientras el mundo científico se encarga de averiguar cómo curarles, asociaciones como AFA Vilarrobledo dan la oportunidad de ceder espacio a los familiares y cuidadores, a la vez que trabajan para que los pacientes mantengan su calidad de vida el máximo tiempo posible.


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