Agentes de la Guardia Civil que intervinieron en el caso de la muerte de dos bebés en Caudete (Albacete), con un año de diferencia y cuando ambos tenían cuatro meses, por los que sus padres están acusados de asesinato, han declarado en el juicio que vieron «incongruencias» en el relato de los causados.

Estos guardias civiles, que este lunes han prestado su testimonio en la tercera sesión del juicio, en la Audiencia Provincial de Albacete, también han dicho que era «extraño» que «ni se inculpaban entre ellos, admitían como que eso ha pasado porque tenía que pasar».

El comandante jefe de la Unidad de Policía Científica ha detallado que en la primera declaración de los padres de los bebés, todavía sin estar acusados, «vimos incongruencias», por lo que volvieron a tomar declaración a ambos «y se quedaron de nuevo detalles sin aclarar».

Ha especificado que al fallecer el primer bebé «no teníamos la claridad de que estuviéramos investigando una muerte violenta y empezamos a investigar como si de un accidente se tratara»; pero algo más de un año después, al fallecer el segundo bebé, ya se trató como «muerte investigable».



Ha apuntado que, tras esa segunda muerte, en 2019, «volvemos a tener oscuridades, no se nos dice nada claro tampoco de esta muerte».

Otro de los guardias civiles ha declarado que los padres «no reconocieron nunca la imprudencia» y ha apuntado que «me llamó la atención, también, que ninguno inculpa al otro, pese a que estaban los dos solos en casa con el bebé».


DO La Mancha

«Es como si aceptaran que al niño le haya pasado eso», ha dicho este agente, quien también ha precisado que «admitían como que eso ha pasado porque tenía que pasar».

Tras la primera muerte, a comienzos de 2018, al abrir la investigación, solicitaron intervenirles los teléfonos móviles y los agentes de la Guardia Civil han testificado que «tenemos la sensación de que por teléfono intentaban no hablar» pero en los mensajes de Whatsapp hubo un momento en que «sí tuvimos mucha información», ha declarado otro agente.



El guardia civil que instruyó el expediente tras la muerte del primer bebé ha señalado que realizaron una inspección del domicilio, a la que les acompañó el padre y que la pareja accedió a ello voluntariamente.

Ha dicho que una vecina que vivía en el piso inferior «sí nos dijo que escuchaba llorar al niño durante media hora y que le parecía como que subían la música para no escucharlo».


Vinícola de Tomelloso

En la sesión de este lunes también ha declarado el personal sanitario que estaba de guardia en el centro de salud de Caudete y el de la UVI móvil que fue activada por el 112 la noche en que entró en parada cardio respiratoria el primer bebé, que falleció después en el Hospital de Albacete.

La médico de la UVI móvil ha apuntado que «veía una actitud rara en los padres, veía que les faltaba como un poco de madurez» y ha señalado que «tenía más sensación de que algo no me gustara con el padre que con la madre».



La enfermera del centro de salud de Caudete, por su parte, se ha mostrado sorprendida de que recibieron el aviso porque un amigo de los padres se personó en el consultorio para pedir ayuda y los padres habrían llegado «en dos minutos» al centro sanitario «porque está a dos calles» de distancia.

Cuando llegó al domicilio recuerda que «el bebé estaba encima de un sofá, semidesnudo, solito y sin respirar».



«La soledad del bebé era terrible», ha apuntado, y ha señalado que «recuerdo a los padres en una situación de desconexión con el bebé, como que no reaccionaban».

Está previsto que este juicio se prolongue durante esta semana y la próxima.



DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí