Si Pedro Sánchez optase por aplicarse todo lo que criticaba, debería comparecer en el Parlamento para dar cuenta a los españoles sobre unos presupuestos que parten de la mentira. El todavía presidente del gobierno exigía, a Mariano Rajoy, allá por el año 2015 que, compareciese en el Congreso de los Diputados para explicar los presupuestos. Pero claro, ya conocemos, Carmen Calvo dixit, que uno era Pedro Sánchez y el otro ahora es Presidente del Gobierno.

La Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) es la Ley es la más importante de las que se debaten en las Cortes cada año y lo es porque en ella se programa y determina por donde va a ir la política del Gobierno para los próximos 12 meses y a qué se van a dedicar los dineros de los impuestos de los españoles que tanto trabajo nos cuesta ganar y pagar.

Los PGE para 2022 NACEN MUERTOS dado que se apoyan en unos datos macroeconómicos, los cimientos de los mismos, que son falsos. La previsión de ingresos y de crecimiento económico sobre los que se construyen son un cimiento de arena, tal como han advertido el Banco de España, el Instituto Nacional de Estadística, la Airef, el Fondo Monetario Internacional, el BBVA Research o el Consejo General de Economistas. Con mucho acierto el profesor Pin Arboleda los ha calificado de “no supuestos”, ya que no predicen ni anticipan nada como es la función de un Pre-supuesto.

Con este fallo en la base, al Gobierno solo le queda, cuando se produzca la falta de ingresos prevista en los PGE, la salida del aumento de la deuda y de impuestos, y así seguir apuntalando un edificio infestado de carcoma en forma de gasto desorbitado sin orden ni concierto. Eso sí, a costa de esfuerzo y sacrificio de todos los españoles.

Para que la gente nos entienda:

NO VAMOS A CRECER LO QUE SÁNCHEZ DICE

NO SE VA A RECAUDAR LO QUE SANCHEZ PRETENDE.

PEDRO SÁNCHEZ NOS VA A LLEVAR A LA QUIEBRA Y A LA RUINA.

Estos Presupuestos que nos presenta vienen lastrados de salida por una valoración excesivamente optimista sobre el crecimiento previsto del PIB, tanto para el ejercicio presente como para el del 2022. En ellos se prevé en los mismos un crecimiento del 6,5% para el 2021 y de un 7% para 2022 así como un crecimiento del 10,8% en los ingresos. El pasado lunes día 25 el Gobernador del Banco de España anunció una revisión significativa a la baja del crecimiento del PIB para 2021 y 2022. Conviene recordar que las últimas previsiones de este organismo, en septiembre pasado, proyectaban un crecimiento del 6,3% para 2021 que se reduciría ligeramente hasta el 5,9% en 2022. En la misma línea el INE corrigió los datos de crecimiento para el segundo trimestre del año pasando del 2,8% al 1,1%, es decir, un 1,7% menos. El pasado 19 de Oct el diario El País publicó un artículo del servicio de estudios del BBVA en el que cifraba un crecimiento del 5,2% para el presente ejercicio y del 5,5 para el próximo 2022, principalmente por el impacto de los precios de la electricidad y la crisis de suministro que afecta sobre todo a la industria. Hernández de Cos comentó que una comparación sencilla de las proyecciones del Gobierno para 2021 y 2022 nos muestra que la tasa media de crecimiento del PIB contemplada en los PGE es superior en casi un 1% a la media del consenso actual de los analistas en estos dos años.

Por eso afirmamos que estos PGE simplemente no son creíbles, por error de base en sus previsiones de crecimiento y consecuentemente en el incremento de ingresos previsto. Consideramos que el Gobierno desconoce el impacto real que la situación actual que vivimos va a tener en los recursos disponibles para el ejercicio próximo. Una vez más, precipitación y falta de rigor en una Ley como esta que exige de un análisis serio y cartesiano ajustado a la realidad objetiva.

Como avanzó el Presidente del Partido Popular y próximo Presidente del Gobierno de España, Pablo Casado, vamos a presentar una enmienda a la totalidad de los PGE por ser ya «papel mojado» y «la garantía de la ruina de España».

Y para discernir entre la fantasía de Sánchez con unos presupuestos que no tienen por dónde cogerlos, y la realidad de quien conoce y estudia concienzudamente la realidad, solo una muestra. Pablo Casado, propondrá una rebaja fiscal, y así lo dejaba claro en una entrevista en el periódico digital, El Confidencial, apostando por la competitividad económica y bajando los impuestos, «quitándolo del gasto improductivo». Pablo Casado, planteará en la tramitación de los PGE como es posible bajar los impuestos en más de 10.000€. Para ello hay que pensar y saber gestionar basándose en datos reales: «Tanto la CEOE como el Instituto de Estudios Económicos han defendido que se puede bajar hasta 60.000 millones de euros sin tocar la Sanidad, ni la Educación, ni las políticas sociales. Bajando el IRPF, que «supondría pagar 4.000 millones menos»; eliminando el impuesto de patrimonio, «tendría un coste de 1.400 millones»; quitando el de sucesiones y donaciones, «sumaría 2.700 millones de ahorro», y el de transmisiones patrimoniales para la compra de vivienda habitual, «que tendría un impacto de 600 millones». Acabando con las tasas burocráticas que «lastran la creación de empleo»; bajando el impuesto de sociedades de un 50% para las empresas que se establezcan en municipios de menos de 5.000 habitantes, con un coste de unos 500 millones de euros y, por último, reduciendo las cotizaciones sociales para los jóvenes o trabajadores de larga duración, «otros 2.000 millones».

Por cuanto antecede, le decimos al Sr. Sánchez que su PGE son una mentira más, lo que ocurre esta vez, es que esta se basa en algo tan importante como es el dinero de todos españoles.

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