Algo que está pasando en los planes de empleo extraordinarios de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que se desarrollan en los ayuntamientos es la creatividad de las categorías profesionales, ya que no se recogen en las relaciones de puestos de trabajo y han sido creadas para justificar la diferencia en el cobro de salarios dentro de los planes de empleo. Algo que ocurro concretamente en Olías del Rey.

De la denominación de jardinero (cuyo salario y condiciones laborales vienen pactadas en convenio colectivo) se ha pasado a contratar por medio de los planes de empleo bajo la denominación de mantenimiento de vías públicas, edificios municipales y entorno natural con el mismo horario, jornada y desempeño que un jardinero municipal pero con menor salario.

Ocurre lo mismo con la categoría de auxiliar de archivos con salario y tareas reconocidas desde hace tiempo por convenio colectivo.  En este caso vemos que se han inventado de forma interesada la más difusa y chispeante categoría de modernización y digitalización documental cuyas funciones serán las mismas, pero el salario será más bajo. Estos son por dos ejemplos de profesionales reconocidos y con sus estudios reglados.

En los angeriores casos así se recoge en los planes de empleo extraordinarios de la JCCLM que pone en marcha el Ayuntamiento de Olías del Rey; a ello hay que añadir que no se requieren conocimientos en tan imaginativos proyectos ya que por una parte no se requiere cualificación para poder acceder a la convocatoria o se requiere titulación en ESO, pero después nos encontraremos que se valoran el Grado Superior en Jardinería y Grado en Biblioteconomía respectivamente con la más alta puntuación.

¿Quiere el ayuntamiento de Olías trabajadores y trabajadoras con alta cualificación pero remunerados como si no la tuvieran? ¿La triquiñuela va a servir para parasitar con guante blanco a vecinos y vecinas? Si los jardineros trabajan de jardineros o paisajistas poniendo en práctica sus conocimientos se les debe pagar por ello.

Como consecuencia de esta situación se van a producir dos efectos perversos al menos. El primero se va a dar cuando se excluye a las personas que a pesar de que cumplen los requisitos no pueden puntuar extra por no contar con otras titulaciones y el segundo efecto perverso, se va a producir cuando desde el ayuntamiento se está precarizando y rebajando el desempeño y remuneración de trabajadores cualificados que van a cobrar por debajo de su formación a pesar de utilizarla junto a sus conocimientos en el desempeño de su puesto de trabajo.

Todo es resultado de emplear la creatividad para hacer encajar en las expectativas del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Olías (aunque sabemos que no es el único) los planes de empleo del Gobierno de Castilla-La Mancha, unos planes que desde Izquierda Unida llevamos tiempo declarando que perpetúan las desigualdades y son un modelo que no sirve para atajar el 33% de pobreza y exclusión social presente en nuestra región. No podemos estar en contra de estos planes porque la situación de pobreza a la que ha llevado el Gobierno regional a muchas familias de Castilla-La Mancha les obligan a tener que aceptar estos contratos, que no empleos, pero no podemos dejar pasar la ocasión para explicar la realidad de esta situación precaria que se genera en nuestro municipio.

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