La alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, ha hecho balance de los trabajos acometidos ante la emergencia provocada por la tormenta que pasó por la ciudad este miércoles, apuntando que se llegaron a atender 54 avisos por inundaciones y edificios y se desplegó un dispositivo de 200 personas de todas las administraciones para paliar los efectos del agua.

En rueda de prensa, ha apuntado, dada la virulencia de estas tormentas se movilizaron gran cantidad de medios y personal, más de 200 efectivos de servicios municipales entre policía, saneamiento, protección civil, urbanismo u obras.

Servicios que combinaron fuerzas con el dispositivo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y de la Delegación del Gobierno tras incorporarse el trabajo de Guardia Civil y Policía Nacional.

La orografía de Toledo y su dispersión, ha dicho, ha puesto difíciles los trabajos para luchar contra el agua caída.

Los puntos más afectados, la carretera TO-23 y la Nacional 400 –de propiedad estatal–, esta última vía sufriendo una tromba de agua que provocó el embolsamiento de hasta 40 vehículos. Los trabajos fueron «especialmente complejos» por las características de la maquinaria que hubo que contratar.

Tolón ha querido agradecer especialmente el trabajo de la localidad de Illescas y de su alcalde, José Manuel Tofiño, quien cedió maquinaria y una grúa para facilitar los trabajos.

Los coches retenidos tuvieron que rodear 20 kilómetros para conectar el Polígono con el centro de la ciudad, tal y como ha afirmado, a través de la N-400 y la carretera de Algodor y Mocejón. A las 6.35 horas ha quedado restablecido el tráfico.

La alcaldesa toledana ha indicado que ahora se trabaja para poder abrir la TO-23 sentido Polígono, zona donde se han inundado edificios y se ha llegado a cortar el suministro eléctrico por la entrada de agua.

La carretera del Valle sigue cortada por riesgo de desprendimientos por el agua caída desde la zona sur de la ciudad.

CASCO HISTÓRICO

La situación más problemática se ha experimentado en la Bajada del Barco en pleno Casco Histórico. Ya en esta zona Filomena se dejó notar, y en esta ocasión, el firme se ha ido levantando a causa del agua caída.

La avenida de la Cava estuvo intransitable aunque ya ha recuperado la normalidad, y en el resto de la ciudad continúan las labores de limpieza con todas las brigadas repartidas por una ciudad que mantiene los parques cerrados durante esta jornada.

La estación de autobuses, de su lado, fue otro de los puntos conflictivos; y en cuanto a los centros escolares, el más perjudicado fue el Ciudad de Aquisgrán.

Hubo un total de 54 avisos por inundaciones y el parque de bomberos aumentó sus tres dotaciones matinales a un total de cinco para los trabajos vespertinos.

«El Ayuntamiento del Toledo ha puesto todos los recursos desde el primer momento», ha señalado, añadiendo que el resto de servicios municipales como la recogida de basuras funcionó con normalidad.

ARREGLAR EL ARROYO DE AZUCAICA

En este punto, ha desvelado que tuvo una conversación con la minsitra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, a cuenta del estado del arroyo de Azucaica de cara a solicitar que a nivel estatal se hagan cargo de su mantenimiento.

Esta petición la ha hecho extensiva al arroyo de la Degollada, ya que en ambos casos sus sendos desdobles provocaron grandes incidencias.

Preguntada sobre la posibilidad de solicitar la declaración de zona catastrófica, ha pedido esperar a evaluar los daños antes de tomar una decisión.

De otro lado, ha indicado que las actividades culturales previstas para este fin de semana, en principio, no corren peligro.

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