La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado un «nuevo episodio de colapso» en el Servicio de Urgencias del Hospital Virgen de la Salud de Toledo, con más de 50 pacientes esperando en camillas a la espera de ingreso y ha advertido sobre la falta de información y organización sobre el traslado de este servicio al Hospital Universitario, que «difícilmente» podrá estar disponible para el 30 de noviembre, tal y como está proyectado, debido a las enormes carencias de organización existentes.

El sindicato ha trasladado el «hartazgo y cansancio» de los profesionales, que se sienten «impotentes» sin que «se tomen las medidas oportunas», ha señalado el médico del Servicio de Urgencias del Virgen de Salud y delegado de CSIF, Miguel Ángel González, según ha informado el sindicato en nota de prensa.

«De hecho, y además de las reiteradas saturaciones tras las sucesivas olas de COVID-19, durante la semana pasada también se llegó a una media de 50 pacientes pendientes de ingreso al día», han comentado desde CSFI.

González ha subrayado que «es muy duro ver a los pacientes encamillados en los pasillos pasando horas y horas, e incluso días, a la espera de ser trasladados a una cama», además de explicar que el problema persistirá en el nuevo hospital, ya que el número de puestos para pacientes encamados será menor con 76 puestos actuales frente a los 67 del nuevo hospital.

Sanidad responde que sí se cumplirán los plazos

El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, ha respondido este miércoles que los plazos se están cumpliendo y las Urgencias se podrán trasladar al Hospital Universitario de Toledo «en las fechas previstas».

Así ha reaccionado el consejero, preguntado al respecto antes de comparecer en comisión parlamentaria. «Los sindicatos hacen su tarea en la búsqueda de las mejores condiciones pero nosotros estamos en ese mismo objetivo», ha recalcado el consejero, quien ha recordado que el Complejo Hospitalario de Toledo está inmerso en «un cambio super importante», que supondrá «una mejora» para profesionales y ciudadanos.

«Es un hospital que cambia la dimensión asistencial de Toledo y es normal que estemos inmersos en un traslado en el que todo es un poco difícil», sin olvidar -ha abundado- en que el COVID sigue presente.

Según ha defendido, «se están cumpliendo los plazos y se podrá trasladar Urgencias en las fechas previstas», al tiempo que ha dicho entender que «los profesionales quieran manifestar su bienestar o malestar y que lo hagan en su nombre los sindicatos, pero hablo a menudo con profesionales de dentro y, más allá de que es una situación complicada, la gente está contenta con el traslado».

Ha admitido que «alrededor del traslado hay momentos de estrés», pero «una vez que se produce el traslado hay momentos de ubicación y colocación que dura un tiempo y al final se consigue estar muy bien y muy contentos porque se mejora mucho» de cara a los profesionales y de cara a los ciudadanos.

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